Mi mente camina en un mundo vacío,
buscando el horizonte en un mundo sin voces,
busca media cuerda y desesperada
el camino que la lleve directo al sol,
pues en sus brazos lleva un corazón agonizante
que solo quiere oír La voz.
La voz que quita la angustia y le da sentido al pensamiento
juntándolo con los sentimientos y la emoción,
permitiendo la unidad, evitando la confusión, divición.
En medio de las sombras intenta ver
un rayo de esperanza que alimente su fe
es difícil avanzar cuando el abismo está en frente y no lo puede notar,
mas aun no cae y se mantiene en suspenso e inseguridad,
ojos tiene pero no los puede usar y aun qué ¡Grita!
no es claro su final.
miércoles, 23 de junio de 2010
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