miércoles, 26 de agosto de 2009

Cuatro inviernos y tres primaveras

El Viento Soplo, no para llenar
sino para quitar aquello que sostenía los cimientos del hogar
de un minuto a otro la vida toma otro sentido, distinto, nuevo e inimaginable
que me encierra en pensamientos despreciables.
Pensamientos que me aíslan de los demás, quedando como un zorro solo perdido entre la tierra y la oscuridad.
Luces, Luces que brillan y me animan a seguir
y aunque las quiera apagar siempre esta ahí.
Difícil es caminar, cuando se a perdido el apoyo.
Difícil es seguir cuando prefiero perderlo todo.
Cuando quiero apagar las velas para ocultarme en la soledad.
Cuando quiero que me abrace y cubra la oscuridad.
Hay días en los que pienso y digo ¿donde estaría hoy si no te hubieras ido?
Ya son cuatro inviernos en los que me a hecho falta tu amistad.
En los que he aprendido que la vida no es buena y lo único que nos enseña es a pelear.
Adquirir herramientas y rajarle la cara al destino derribando barreras y enemigos.
Me falta el enfoque, la fuente de enseñanza, la compañía del viejo, del Hermano, Mi amigo.
Las pescas y las conversaciones extensas con la guitarra y el vaso de vino.
Tus concejos, tus risas, alegrías y filosofías de vida arreglando el mundo como quien juega con modelina.
Aun me cuesta aceptar el que existas en mi mente y no podamos conversar.
el que aun recuerde tu voz sin poderte escuchar, el que recuerde tu sonrisa y contigo no me pueda alegrar.
Cuatro inviernos y tres primaveras es el tiempo que llevas dormido
Todo seria tan distinto si aquella tarde hubieras llegado vivo.